El Magosto: una de las fiestas gallegas más tradicionales y populares

En Galicia esta tradición tiene su propia celebración con una auténtica fiesta alrededor de las castañas.

El Magosto se puede celebrar solo con la familia, en el “lar” de la casa o ser un Magosto comunitario en el que nos reunimos todos los vecinos en torno al fuego para asar las castañas, beber el vino nuevo, cantar, tiznarnos las caras…

Todos los vecinos, familiares y amigos nos juntamos en estas fiestas para honrar a la muerte y a la vida y también son un canto de agradecimiento a la tierra y a sus cosechas.

En el mes de noviembre todo el paisaje gallego huele a castañas asadas en el fuego de una hoguera.

Estas fiestas se celebran entre el 1, Día de Todos los Santos y el 11 de noviembre, la festividad de San Martiño.

Los 3 elementos que confluyen en todos los Magostos:

  • Las castañas que provienen de árboles que viven muchísimos años por lo que simbolizan la inmortalidad.
  • El vino nuevo, el cual, según Murguía, gran galleguista, representaría la resurrección.
  • El rito del fuego purificador en el cual se liberan las ánimas del purgatorio, también nos ayuda a purificarnos si saltamos por encima de la hoguera, tal y como se hace por la noche de San Xoán.

Origen de las castañas

Los orígenes de las castañas se remontan a los tiempos del paleolítico, ya que junto con las bellotas eran el principal alimento de la época.

En época de los romanos, estos introdujeron un tipo de castaño más duro en la Gallaecia, siendo un alimento esencial en la dieta gallega, gracias a su poder nutritivo ya que es altamente rica en hidratos de carbono.

Con la llegada del cultivo de patata y del maíz, productos traídos de América en el Siglo XVIII, las castañas dejaron a ser las protagonistas de nuestra dieta.

Los gallegos, con menos recursos, siguieron basando su sustento en la harina de las castañas secas, ya que la propia orografía de la Ribeira Sacra no permite el que existan grandes plantaciones de trigo u otros cereales.

Aquí, en la Ribeira Sacra, se dice que, quien tiene un castaño tiene un reino, ya que tiene acceso a un producto que puede comer todo el año.
La castaña, hoy en día, persiste en nuestras recetas, desde las más tradicionales a las de los mejores gourmets: deliciosas acompañando a los jarretes o cocidos y ¿qué decir de los sabrosos postres que se preparan con ellas? bizcochos, flanes y helados.

Los castaños forman parte de nuestro paisaje de la Ribeira Sacra, de nuestros “soutos” aprovechamos todo: madera, frutos e incluso los desechos.

En cuanto al origen de la palabra “Magosto” no está nada claro, algunos lingüistas sostienen que proviene del latín y que podría significar “gran fuego”.

Origen de la fiesta del Magosto

Esta celebración, que forma parte de la cultura gallega, puede tener sus orígenes en el Samaín. Ya que el 1 de noviembre, fecha en la que se inicia el nuevo año céltico, se realizaban ofrendas de frutos en honor a nuestros antepasados y en un banquete se recordaba a nuestros muertos.

Ritos del Magosto: la fiesta que nos une a los muertos

¿Sabíais que cada castaña que explota en el fuego es un alma liberada del purgatorio?

¿Sabíais que hay que dejar el fuego de la hoguera encendido para que las ánimas se puedan calentar?

¿Sabíais que si se mueven las llamas del fuego en las “lareiras” de nuestras casas es que nos están visitando las ánimas?

¿Sabíais que, con cada castaña comida por un niño, un ánima quedaba liberada? Hasta hace bien poco se les preparaba para los niños un collar de castañas asadas llamado “zoncho”, el cual se le colgaba al niño del cuello para que fuese comiendo las castañas y liberando las ánimas.

¿Sabíais que nos tiznamos “emborrallamos” las caras con la ceniza para enmascararnos? Antiguamente los magostos se celebraban en los montes y los que volvían de las hogueras tiznados eran los vivos que volvían del más allá para asustar a los otros vivos.

 

El Magosto en la actualidad

Hoy en día en todas las parroquias nos juntamos todos alrededor de una hoguera para asar las castañas, también asamos en dicha hoguera unos chorizos los cuales acompañamos con pan y con el vino.

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